Oculos sicarii



Oculos sicarii (ojos homicidas) hace referencia al carácter simbólicamente asesino de la mirada especialmente en el amor, se considera un tópico literario que con el paso del tiempo ha ido evolucionando. Ya se habia utilizado en la Edad Media cuando algunos poetas lo utilizaron en sus poemas los ojos en la lirica popular mediaval están ligados siempre al momento del encuentro. El primer contacto es de tipo visual. Antiguamente era una característica de algunos seres mitológicos, como puede ser Medusa, que convertía a todo aquel que le miraba a los ojos en piedra. Mas adelante este tópico se fue incorporando a nuestras vidas cotidianas adquiriendo un significado menos literal que el de entonces, apartir de aqui, para nosotros este tópico, no menos importante que los demás, nos transmite que una mirada de una persona puede enamorarte, ya que se dice que los ojos son como la ventana al alma,una mirada puede decirlo todo, ya que es la forma de expresión más sincera.



LÍRICA CULTA: POESÍA DE CANCIONERO


JUAN DE MENA

Vuestros ojos me miraron
con tan discreto mirar,
hirieron e no dejaron
en mí nada por matar.
Y aun ellos no contentos
de mi persona vencida,
dan a mí tales tormentos
que me tormenta la vida;
después que me sojuzgaron
e no con poco pensar,
hirieron e no dejaron
en mí nada por matar.
QUIRÓS
CANCIÓN
Dos enemigos hallaron
las hadas, y a mí los dieron,
mis ojos que me perdieron,
los vuestros que me mataron.

Y siendo yo mal tratado
muestra amor esta crueldad,
que pidiendo yo amistad,
ni sólo soy escuchado;
contra mí solo se armaron,
así que me destruyeron,
mis ojos que me prendieron,
los vuestros que me mataron.

*
JUAN DEL ENCINA**

Ojos garzos ha la niña:
¿quién gelos namoraría?

son tan bellos y tan vivos,
que a todos tienen cativos;
mas muéstralos tan esquivos
que roban el alegría.



Roban el placer y gloria,
los sentidos y memoria:
de todos llevan vitoria
con su gentil galanía.

Con su gentil gentileza
ponen fe con más firmeza,
hacen vivir en tristeza
al que alegre se solía

No hay ninguno, que los vea,
que su cativo no sea:
todo el mundo los desea
contemplar de noche y día